Pablo Ilabaca al rescate de la chilenidad (Punto Net)

El músico tras “31 Minutos”

El guitarrista de Chancho en Piedra es compositor de los temas que hacen bailar a todos aquellos niños (y no tan niños) que vibran con Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque. Aquí, este exponente del “funkrock chilensis” habla de su fascinación por las cuecas y tonadas, adelantándonos sus nuevos proyectos.

SANTIAGO, abril 10.- Rock, funk, punk y otros estilos es lo que domina Pablo Ilabaca, el “Chancho en Piedra” responsable de la música de la serie infantil más popular de los últimos tiempos, 31 Minutos. El éxito de estos títeres es sólo comparable a la fascinación que tuvieron otras generaciones por Plaza Sésamo, sólo que hoy el impacto parece mucho mayor, ya que los programas de TV vienen acompañados de mucho más merchandising y de una banda sonora éxito de ventas, y que en este caso fue compuesta por este guitarrista de 28 años.

Ilabaca nos citó en un boliche de Plaza Ñuñoa hasta donde llegó armado de una botella de agua mineral. Un rockero sano y de pocas palabras, hasta que llegó la hora de hablar de globalización versus chilenidad. “Raro estar hablando de huevadas chilenas en la calle Jorge Washington”, ironizó mientras contaba de su nueva afición por las cuecas, que encontraron a un gran aliado en este músico que mueve no sólo a los más chicos a través de las pantallas de TV, sino que también a su fiel “público marrano”, que sigue a los “Chancho” desde hace más de 10 años.

Hoy está trabajando arduamente para la nueva temporada de 31 Minutos (que vuelve en julio) y tocando en vivo con su agrupación que en mayo se sentará a preparar nuevo material. También está eligiendo temas para un proyecto personal y en esta entrevista cuenta cómo trabaja y nos da un adelanto de lo que vendrá.

Punto Net:
01. ¿Cómo ayuda la tecnología a lo que haces?
Ilabaca:
Ayuda mucho. Ahora es mucho más económico hacer un disco, grabar, producir canciones y llegar a la médula de lo que se te ocurre en la cabeza. Gracias a los software es mucho más fácil lograrlo. Pero sin lugar a dudas el trabajo no necesita en un 100% a la tecnología. Si eres compositor y haces canciones para ti, para hacer un disco en el futuro, no necesitas de ella. Las herramientas siempre son buenas, pero no creo que sea bueno ocupar la tecnología para componer música. Todos estos grupos electrónicos a mí no me gustan y no me llaman la atención. Siempre voy a preferir tocar con una guitarra de palo y hacer una cuestión más entretenida.
Punto Net:
02. Así que para componer te sientas guitarra de palo en mano...
Ilabaca:
Hay distintos procesos. Está el proceso de cuando vas caminando por la calle y se te ocurre una melodía, está aquel en el que te sientas a tocar cualquier tontera, a improvisar, y se te ocurren melodías que viven dentro de los acordes. Y también está el proceso en que tienes que crear algo que te encargan. Por ejemplo, tienes que hacer música para una película de terror, que dé más miedo que la cresta... no sé, medio como Psicosis.
Punto Net:
03. ¿Te interesaría hacer música para cine?
Ilabaca:
Ahora trabajo en un proyecto personal donde vienen varios temas bien incidentales. Veo harto cine, soy bien cinéfilo o no sé si cinéfilo, pero fanático de ver películas. Voy aprendiendo cosas de intensidad o de sensaciones que hay que trasmitir a través de una escena. Me gustaría que me encargaran algo, sobre todo cosas terroríficas y de suspenso. También me gusta harto la música impresionista como Erik Satie o Claude Debussy, que están hechas para crear ambientes o sensaciones o para ocupar espacios vacíos que generalmente los llena el silencio.
Punto Net:
04. ¿Y en qué parte entra la tecnología en este proceso?
Ilabaca:
La preproducción de algo es cuando se te ocurre y la post producción es cuando ya lo tienes cocinado y lo estás maquillando y amononando. Ahí entra la tecnología. Las joyitas que tiene ProTools, por ejemplo, o la capacidad de tener tu oído limpio para que quede fidedigno a lo que tenías en tu mente cuando trabajas un tema. Sin embargo hay temas que son tan buenos, que con el simple hecho de componerlos y grabarlos con una guitarra quedan increíbles. Siempre hay que trabajar para la canción, para la música. Y para ello no creo que sea imprescindible la tecnología.
Punto Net:
05. ¿Crees que la música electrónica comete el error de poner en el centro a las máquinas?
Ilabaca:
No. Eso sería como hablar del alcohólico y echarle la culpa al alcohol. La culpa no es de las máquinas, sino que tal vez de un tipo sin talento que hizo una cosa horripilante que me dejó traumatizado y por la que no pude seguir escuchando música electrónica (ríe).
Punto Net:
06. ¿Hay mucho músico sin talento que se vale de esto para componer?
Ilabaca:
No sé si muchos, pero debe haber un par. Hasta yo mismo he agarrado una máquina y hago algo increíble que no me costó nada. No estoy diciendo que soy un genio ni nada (ríe), pero así como yo lo hice cualquiera lo habría hecho.
Punto Net:
07. ¿Qué software usas?
Ilabaca:
ProTools y Fruity Loops. Los ocupo para hacer bases, para hacer ideas, hacer maquetas. ProTools lo uso para que quede filete... international (ríe).
Punto Net:
08. Ahora estás haciendo nuevos temas para 31 Minutos. ¿Cómo sabes lo que le va a gustar a los más chicos?
Musicalmente me preocupo de que sea algo que me guste a mí, aparte que hay un filtro bien grande con los demás, con Pedro (Peirano) y con Álvaro (Díaz). Si llega un tema y gusta, gusta al tiro. Y sobre los cabros chicos... no creo que cambie su percepción musical por el hecho de que ocupan más tecnología. Siempre va a haber rock & roll, punk, rock, cuecas, música electrónica. Creo que al contrario, se culturizan más, aprenden más cosas, escuchan más y se nutren de una forma distinta. Cuando niños nosotros no teníamos Internet y escuchábamos los vinilos de los papás o de los hermanos grandes, los cassettes, y jamás habríamos imaginado que un día nos íbamos a poder meter a una computadora a bajar todos los temas del mundo. Eso es una suerte increíble. Lo mismo para las tareas, me hubiera encantado tener Internet para hacerlas.
Punto Net:
09. Hoy vivimos en un mundo cada vez más globalizado. ¿Cómo crees que nos afecta?
Ilabaca:
Obviamente la globalización tiene cosas malas y muchas a favor. Lo malo es que los niños chilenos están mucho más expuestos a lo que hay afuera que a la cultura de nuestro propio país. También creo que es fantástico que a través de la globalización nos demos cuenta de que somos un pueblo con una identidad, porque sí la tenemos. Eso también va a llegar para fuera y mucha gente va a poder conocerlo. Pero quienes deben mirar para adentro y después para afuera son los niños, porque si no vamos a tener una generación totalmente agringada.
Punto Net:
10. Pero ya estamos cada día más gringos, ¿no encuentras?
Ilabaca:
Sí, es horrible, pero ahora estoy creciendo, tengo 28 años, estoy descubriendo que hay un mundo under que es súper patriota y muy chileno. Ahora me metí en el mundo de las cuecas y hay miles de personas en ello.
Punto Net:
11. ¿Y con tu grupo se preocupaban de rescatar cosas chilenas?
Ilabaca:
No sé si tanto musicales, pero sí verbales. La verborrea que tiene el grupo para decir cosas... Nos llamamos Chancho en Piedra (ríe)
Punto Net:
12. Ahora tu interés en lo chileno es mucho más obvio entonces.
Ilabaca:
Me intereso por el folclor, pero en lo personal. Me encantan las cuecas, las tonadas. Me fui de vacaciones a Pucón y viajé a unos lagos a ver cómo viven los mapuches, a conocer la cocina mapuche y cosas relacionadas con ellos. En Chile tenemos gran cantidad de cosas por descubrir y ese trabajo está en pañales, sobre todo para hacer cine, para hacer historia, música, cuentos.
Punto Net:
13. ¿Esta investigación es para tu proyecto personal?
Ilabaca:
En el disco que haré vas a ver un par de cosas así. Lo empezaré a grabar en mayo y creo que va a salir ahí por junio. No sé cómo le pondré todavía, tengo unos bocetos. Hay una parte bien rockera y otra con programación y guitarras medias bossa nova, música media calentona y romántica. Otras partes con piano, contrabajo y de repente se mete una batería. Entretenido. Va a quedar bueno.
Punto Net:
14. ¿Y tu recorrido descubriendo lo local, cómo se va a reflejar?
Ilabaca:
No lo sé todavía, tengo como 25 temas y tengo que hacer una selección. Pero este descubrimiento va más allá de hacer un disco. Por ejemplo, con los Chancho en los shows estamos tocando como 3 ó 4 cuecas y hay fanáticos que ya se saben hasta las letras. Es bueno que vean que tocamos cuecas para que se interesen.
Punto Net:
15. Desde hace unos años que hay interés de los rockeros por rescatar la tradición chilena. ¿A qué se debe?
Ilabaca:
En los ochenta todos querían parecerse a los Cure... Porque en los ochenta estaba Pinochet, no había bohemia, los cuequeros tuvieron que quedarse piola, las casas de puta donde se cultivaba la cueca ya no existían. Demoró una década en sembrarse de nuevo el tema, para que los viejos que sabían salieran a relucir y para que los jóvenes aprendiéramos.
Punto Net:
16. ¿Cómo te acercaste a la cueca?
Ilabaca:
El 2003 empecé a tocar cuecas por un amigo que se llama Cristián Cáceres y por Daniel Muñoz, el actor. Cáceres llevo a Daniel al centro La Cuequera y él había llegado allí porque empezó a visitar a Nano Núñez, uno de Los Chileneros, que tiene como noventa y tantos años. Si él se muere, ¿te das cuenta de lo que se pierde? Cáceres aprendió de su sabiduría y me la pasó a mí, y yo se la voy a pasar a los fans de los Chancho, a mis amigos y a mis hijos cuando los tenga.
Punto Net:
17. ¿Entonces es más que un proyecto puntual?
Ilabaca:
Es una cosa de vivir con eso. De ir los primeros domingos de cada mes a cuequear a la casa del Pepe Fuentes o ir a La Viseca, que es donde cuequean los viejos en Estación Central, ir a Abril Cuecas Mil en San Bernardo, y eso es súper bonito e interesante. Estoy seguro de que conquisto a cualquier mujer con una cueca romántica, quedan locas. Eso es súper seductor y la gente no tiene idea.
Punto Net:
18. ¿Cómo evolucionará este interés por rescatar lo nuestro en unos 5 ó 10 años?
Ilabaca:
Creo que va a seguir creciendo. Pretendo morirme bien viejo y seguro voy a seguir tocando. Y así como yo me sentí inspirado por un compadre que tocaba cueca, ¿¡cómo un par más no se va a sentir motivado!? (Ríe)
Punto Net:
19. ¿Con tanta televisión por cable o tanta Internet las cosas no tenderán más bien a desaparecer?
Ilabaca:
Hay un sitio que se llama CuecaChilena.cl y está fusionando la tecnología con el folclor. No hay que verlo como el enemigo, sino como una herramienta.
Punto Net:
20. 31 Minutos ahora se ve en Brasil. ¿Por qué crees que este programa chileno tiene éxito fuera? ¿Será acaso un producto cosmopolita, universal, globalizado?
Ilabaca:
Todas esas cosas, pero también tiene mucho de la picardía chilena. Y si lo piensas, en Brasil aman a los chilenos. Allá los payasos y malabaristas se sacan el sombrero ante sus pares de acá. Un chileno se pasó por la raja a todo Brasil, se cortó la cabeza, dijo que le habían tirado una bengala y después se transformó en entrenador del Sao Paulo. Es muy raro lo que pasa con los brasileños. Sobre 31 Minutos, creo que es un producto globalizado pero súper chileno.
Punto Net:
21. ¿Por esto de la picardía criolla?
Ilabaca:
Si piensas, en la revista El Pingüino que salía antiguamente, hay muchos personajes con nombres y sobrenombres graciosos. Había uno que se llamaba Insolencio y otro que se llamaba Fantasio, y en 31 Minutos los nombres son así. Ahora saldrá uno nuevo que se llama Elmo Liviano, que canta una cosa sobre el mar. Es como El Boliviano. Entonces lleva esa picardía que tiene desde hace tiempo la cultura chilena.