El mundo de los infomerciales siempre ha sido emocionante. Me acuerdo de aquellas mañanas viendo productos como el AbTronic, el Rotator/Potator o hasta el Reduce Fat-Fast. Obviamente nunca he confiado en la calidad de los productos ofrecidos, pero los veía por que en los infomerciales se concentra toda una onda mística de propaganda que llama la atención y que te atrae hipnóticamente. Y en el mejor de los casos, son muy chistosos.
Como en este caso: el producto es el Hawaii Chair. La silla Hawai, que se llama así porque… mejor veanlo.
¡Sí! Nunca más tendrás que hacer ejercicio, déjale eso a la silla para que se mueva por ti. No sólo es tonto, además los movimientos pélvicos que realiza la silla podrían malinterpretarse de como cinco maneras diferentes. Compre con garantía, compre con calidad. (Vía Chuchesuma)

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