Sálvese usted mismo

Este artículo fue originalmente escrito para el gran sitio gran Sesos de Mono. Lo publico acá por si las moscas (y para que quede en la posteridad), pero vaya a verlo allá y déjele comentarios y esas cosas.

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¿Qué pasaría si encontraras un sitio llamado Salvando Enfermos Homosexuales? Después de leerlo y comprobar que no es una campaña de salud, adviertes que estás ante una obra maestra, un punto de inflexión en el fanatismo religioso en internet. Arrepiéntete, hermano Emiliano, y entra a este mundo de aventuras.

Una de las grandes maravillas cosas de internet es que puedes encontrarte con una cantidad infinita de gente que se dedica solamente a tirar odio. Muchas personas se enojan por esto mismo, pero con el tiempo uno se da cuenta que ésto es tan sólo parte de la idiosincrasia del mismo y que uno tiene sólamente que reírse de estas cosas. Pues bien, vamos a ello.

Esto se llama Salvando Enfermos Homosexuales. Por si no fuera lo suficientemente obvio, sí, es un blog totalmente homófobo. Para más inri, está comandado por un religioso ferviente, de esos que se toman la Biblia como si fuera un manual de instrucciones y son capaces de tirar primeras piedras. Para que usted no se dé la lata de revisarlo (y matar las neuronas que le quedan), le haré un resumen que algún día me agradecerá.

Primero que nada, el parroquiano en cuestión promete —mediante su sitio— ser capaz de “curar” la homosexualidad, todo esto sólamente mediante sus escritos en internet pues tiene miedo de que le “contagien” la cuestión. El compadre es capaz de extrapolar su odio a cosas como los… luchadores de la lucha libre, que también son homosexuales por ser “hombres semidesnudos lanzándose unos sobre otros, lo hacen evidentemente para satisfacer sus desviaciones”. Esto nos da un pequeño indicio del nivel de acusaciones que se realizarán. A partir de ahí, el tipo no para y sigue sumando y sumando frases y frases de oro para el bronce.

Además, es capaz de darnos su opinión experta sobre temas terrible de diversos. No deja de ser actual y se refiere a la gripe porcina como una “horrenda enfermedad producida por Satanás (aunque no tan mala como la homosexualidad)”, cuya única cura es gritar, a los cuatro vientos:

¡¡FUERA SATANÁS!! Eres un cerdo. Por ci no te diste cuenta, estás desafiando a Dios. Deja de jodernos, vete al infierno y deja de hacer chanchadas. Cómete mi embutido, maldito hijo de perra, y no mates a nadie más.

No olviden también fortalecer sus defensas tomando una dosis de oración cada 6 horas durante 30 minutos.

¡Yo sabía que eso de las mascarillas eran tan sólo un engaño!

Don Salvador no se queda ahí y critica otro tema peliagudo en el que hemos vivido engañados: la ciencia. Él refuta, punto por punto, las ideas más “poco santas” que los malditos científicos ateos han difundido por el mundo. Ni la ley de gravedad se salva. Como una pincelada:

Los seres humanos venimos de los monos.

¡Pero por Dios! Ésa es la mentira científica que más gracia me causa. A nosotros nos creó Dios a Su imagen y semejanza. Si fuese cierto lo que dicen los científicos, Jesús sería un monito, y la Virgen María una monita.

Hace mucho tiempo existieron unos grandes animales, los dinosaurios.

Puros huesos truchos que entierran los malditos ateos hijos de sus madres, para confundir a los buenos creyentes con fe débil.

Si no estás en este momento haciendo golpes repetitivos de tu cabeza contra tu teclado, pues deberías empezar, o en su defecto, seguir leyendo. ¿Por casualidad eres informático, computín o geek? Entonces comprenderás la rabia y frustración de este creyente al bajar la nueva versión de Winamp… la versión número 2.666.

Yo una vez estaba esuchando música religiosa y de pronto quise actualizar a la nueva versión de Winamp. Fui a la página y vi que estaba disponible esa maldita versión. Antes de que se empiece a descargar el archivo, agarré un crucifijo y rompí la computadora en mil pedazos. Satanás no me pudo ganar.

¿Y qué saen de protección anti-software satánico?

Y por supuesto, no podía faltar el obligatorio palo a los metaleros. Por suerte, encontramos un manual para actuar en el caso de alguna emergencia con aquellas bestias:

Si ves un metalero en la calle, lo que debes hacer es lo siguiente:

  1. No tener miedo.
  2. Gritar bien fuerte: ¡¡FUERA DE AQUÍ SATANÁS!! ¡¡SÁLVAME JESÚS!!
  3. Acercarte al demoníaco sujeto y propinarle una ingente cantidad de buenas patadas para hacerlo sufrir por pecador.
  4. Insultar a Satanás.
  5. Empezar a leer la Biblia en voz alta.
  6. Decirle al metalero que al Papa no le gusta esa asquerosa música, y que él es un hombre que da buenos ejemplos, por eso hay que imitarlo.
  7. Partirle un crucifijo en la cabeza.
  8. En caso de poder, tirarle agua bendita. Se dice que ellos se queman al entrar en contacto con ella.

¡SE DICE QUE ELLOS SE QUEMAN AL ENTRAR EN CONTACTO CON ELLA!, pos wn.

Por desgracia, la intuición internetística (y algo de sentido común) me dicen que tanta maravilla junta no podría ser cierta, y que todo esto no es más que el trabajo de algún troll esforzado. Pero al mismo tiempo, la evidencia sobre los fanáticos religiosos me dicen que… igual podría ser verdad. Mientras mis dos intuiciones pelean, los invito a seguir leyendo, si le quedaron ganas; o a bañarse en agua bendita, si se le quitaron. Por los siglos de los siglos, amén.


Un comentario

  1. De verdad hay una persona en el mundo capaz de decir tanta estupidez junta, y yo que creía que estabamos en el siglo xxI, parece que aún no salimos de la inquisición…jajajajajajajaja

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  1. Salvando enfermos (16/07/10)