En estos dos meses sin actualizar han pasado bastantes cosas que seguramente ya pusieron en todos los blogs recicladores que se precien de serlo, así que no se extrañen si pongo cosas medio añejas, pues necesito publicarlas acá para después ver este blog cuando sea viejo y recordar junto a mis nietos. «Mira, nieto, en mis tiempos tenía un blog y ponía sólo noticias sacadas de otros lados, cero originalidad. Tomaba una noticia de Neatorama o Menéame, le ponía un par de párrafos y me daba por satisfecho, aún así era entretenido.» «Ya, abuelo, cállate y cómete tu sopa.» Un futuro esplendor.
Una de los secretos a voces del Gobierno es que por ley todas y cada una de las campañas sociales deben tener una canción de rap. Es cosa de ver el esparpanto de comercial de «Chile crece Contigo» donde hay un rapero que canta «cuando trabaja te podrá amamantar», «acceso a sala cuna / estimulación oportuna» acompañado del horrible coro de «♫ Chile crece Contiiiigoooo ♫». No sé ustedes, pero yo vi el comercial y lo odié instantáneamente.
Ejemplos hay muchos más, desde la campaña de Essbio para cuidar los grifos o, en el ámbito internacional, clásicos como «Don’t copy that floppy!«. El común denominador a todas estas campañas sociales es que en el medio del comercial aparece siempre un rapero cantando sobre los beneficios de la campaña o tratando de concientizar a la gente. Yo me pregunto: ¿Estos tipos son imbéciles y creen que a todos nos gusta el rap? ¿O tiene que ver con la estructura lírica del rap y la capacidad de decir más palabras por minuto, una ventaja a la hora de crear spots? Nadie sabe.
Bleh, pero el súmmum de rap-caprichosamente-gratuito-en-un-comercial-de-campaña-social está dado por la nueva (ejem) campaña del SII, llamada Planeta SII.

¿Y de qué se trata? Bizarramente, la campaña está orientada al público infantil, para que desde chiquititos se vayan adentrando en el apasionante mundo de las deudas y facturas; específicamente en el noble arte de pedir la boleta después de realizar una compra. Como dice el buen Uri, «pretenden educarlos desde pequeños en este hermoso acto cívico que evita la evasión tributaria.»
Para ello, han puesto una página con animaciones de dos niños que viven aventuras junto a Ivo, la Chinchilla (nótese la sutil y refinada referencia al IVA). Y, claro está, el dogma de las campañas sociales se hace presente: Ivo no sólo es una chinchilla aventurera, además rapea. Rapea peor que la Vivi Kreutzberger y los Pulentos juntos. Dios nos salve.
¿Qué podemos aprender de ésto? Nosotros, no mucho; sólo que mientras las campañas gubernamentales existan, el rapeo tiene su vida asegurada. Ésa es la dura / no cabe duda.

Necesitamos figuras de IVO para colorear en clases de niñas de segundo básico ¿Pueden compartirlas?, las niñas las solicitan