Y el premio al ladrón más tonto del año, junto con este.
El hecho sucedió en Colombia, cuando un ladrón intentó asaltar una academia de karate. Lo malo para él es que los estudiantes estaban en plena práctica y él recibió la paliza de su vida.
El desafortunado ladrón se recupera en un hospital de la provincia nororiental de Santander, después de que los practicantes del arte marcial japonés pusieran a prueba sus conocimientos y lograran desarmarlo.

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