En realidad no sé que le ven al dichoso bling-bling. Como si andar con joyas exhuberantes no fuera lo suficientemente estúpido, ahora podemos ver una galería con varios hiphoperos que tienen el dudoso honor de tener las cadenas más ridículas.
Aunque pensándolo mejor, pagar una millonada en una innecesaria cadena con diamantes que dice Crayola no es un gasto inútil. Es una inversión. (Vía A Welsh View)
¿Te gustan las frutillas, pero no el sabor? ¡Asunto arreglado! Ahora puedes disfrutar de tus frutillas de siempre, pero con todo el sabor del chocolate. La empresa japonesa (obvio) FCOM ha ideado un método para cambiar el sabor de las frutas, que consiste en congelarlas para sacarles el líquido, luego rellenarlas con chocolate… y listo.
La verdad, creo que frutillas sin sabor a frutillas ya no son frutillas. Pero bueh, en una de esas sirve. (Vía Tecnosquad)
Claro, siempre se ríen de lo mal que los latinoamericanos hablamos inglés, pero la verdad es que ellos hablando español lo hacen igual o peor que nosotros en su idioma. Es cosa de escuchar «Should I stay or should I go?» de The Clash o cualquier otra canción donde se trate de hablar en español. O la del video, que se titula One Semester of Spanish Love Song y le hace honor al título, son puras frases sueltas aprendidas durante un semestre de curso de español. Para ver y llorar. (Vía Sector VIP)
El juego en sí es horrible y tuvo una recepción nula en su aparición para el Playstation 2. Pero lo peor no es eso. Como comentan en Eje-Zeta, lo peor son sus horribles animaciones llenas de errores, voces horripilantes, espeluznante gráfica, un guión mula, música mala… ¿Qué más se puede pedir? Un video. Son cuatro partes en total pero pongo solamente la última porque es la más corta y porque encapsula en un minuto y medio todo lo malo que hay en el juego. Si quieres ver las otras partes, adelante, pero por salud mental no lo recomiendo.
Como se pudieron dar cuenta, no sólo es vomitivo, además hay varios personajes calcados descaradamente de películas de Disney. De esa manera, Bambi y el Rey León conviven en un mismo universo jugando al fútbol.
La pregunta de rigor es: ¿Quién es el responsable de este atentado a la humanidad? La compañía The Code Monkeys. Francesc Josep investigó sobre la compañía y podemos ver que la mayoría de los juegos que han hecho son horribles, y por si fuera poco, copias de Disney. Así, podemos ver joyitas como el juego The Lion and the King (plagio de El Rey León, The Lion King) o The Toys Room (imitando a Toy Story).
¿Es el peor videojuego de la historia? No sé, pero sin duda se acerca bastante.
Con el auge del Twitter, servicios como TinyURL o Dev han suplido la necesidad de acortar las direcciones de internet para que ocupen el menor espacio posible. Así, una dirección como http://www.sofoca.cl/pebre se puede acortar a dev.cl/a. Pues bien, si no usas Twitter y por lo tanto tienes todos los caracteres para gastar, puedes ocupar GiganticURL, que transforma tu URL normal a una cuestión horriblemente grande. ¡Genial!
Esto es una ingeniosa vuelta de tuerca a los clásicos patitos de goma para el baño: patitos de goma con la forma de las celebridades. ¡Sí! Ahora, gracias a CelebriDucks, puedes tener en tu tina las tiernas figuras de políticos, cantantes, figuras religiosas o personajes de caricatura. Nunca se sabe cuándo se pueden necesitar. Pueden servir para asustar a más de alguien. (Vía Cartoon Brew)
Una joven chilena de Las Condes organizó una fiesta en su casa e invitó a sus amigos más cercanos por internet. Lo único malo es que ella nunca dimensionó el poder del internet y a su fiesta llegaron más de 500 personas, en lugar de las 60 invitadas al inicio (!).
Después de que se llenara la casa, los que se quedaron sin entrar protagonizaron desórdenes en una plaza cercana. Al lugar tuvieron que acudir carabineros de tres comisarías para controlar la situación por ruidos y desórdenes ocasionados por los mocosos, casi todos menores de edad. Hubieron varios detenidos e incluso uno por porte de droga. ¿Cómo llegó a pasar esto? Preguntémosle a la organizadora:
Lo que pasa es que yo organicé una fiesta donde invité a mis amigos más cercanos, y no se cómo se corrió tanto la voz, lo que pasa es que también había una carrete en el Camino Las Flores, y parece que la gente de ahí se vino para la plaza.
Lo más increíble es que la cabra chica estaba en séptimo básico. Best. Party. Ever. (Vía Google News, oh sí)
El video es un collage armado para que encaje con una canción original que habla sobre el nombre arte de la flatulencia, al ritmo de un ¿reggaetón?. Podría escribir frases hipócritas sobre lo bello y epifánico que es el video, pero no lo haré, simplemente porque es horrible. De todas maneras, igual me reí. El humor escatológico nunca pasa de moda. (Vía Estoy Aburrido)
Antes, los restaurantes tenían nombres familiares, rimbombantes o simpáticos. Pero ahora, el umbral de la originalidad ha alcanzado un límite y la piedra angular de la nomenclatura restaurantística se ha roto.
El colmo de la originalidad. ¿Cómo se les ocurre ponerle «NO SÉ» al restaurante? Ya me imagino la historia: «Es que estábamos pensando en un nombre y no se nos ocurría ninguno, entonces alguien me preguntó ‘Oye, ¿qué nombre le vamos a poner al restaurant?’ y yo dije ‘no sé…’ y ahí quedó…»
Si quieren verlo, está en Puerto Varas, Chile. Aunque la verdad, no se los recomiendo. En realidad, no sé.
Yo antes tenía la televisión por cable de VTR (ya no) y si bien tenía buenos canales, una cosa que siempre me molestó fue que pusieran comerciales sobre los canales, de manera arbitraria. Claro, lo hacían durante el espacio dedicado a las publicidades, pero muchas veces cortaban comerciales interesantes de ver o muchas veces cortaban partes del mismo programa, sin ningún criterio. Desde hace casi un año tengo DirecTV y a pesar de no tener canales que quiero ver y que igual ponen comerciales, lo hacen de buena manera y de hecho no se nota que ellos lo hayan puesto, pasan piola.
Por un tuiteo de Godlike me entero que VTR todavía pone comerciales a la mala dentro de los canales, pero ahora con un agravante: los comerciales están puestos sobre los programas, sin ningún miramiento. Tandas de cinco o cuatro comerciales seguidos en medio de los programas hacen que uno se pierda gran parte del contenido. Se les ha visto durante programas deportivos, películas y hasta en el History Channel.
Supongo que la idea de VTR es poner las propagandas durante el espacio de los comerciales y estos resultan corridos durante las retransmisiones; pero no es pasable que sean tan malos para achuntarle cuándo es propaganda o no. En el sitio Reclamos se ha abierto una página para que… eh… reclamen.
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